

El tesoro estatal está en números rojos y el margen de maniobra está agotado. Con una brecha fiscal oficialmente de 16,3 billones de pesos, pero estimaciones privadas sugieren que podría llegar a 40 billones, el gobierno ha entrado en una carrera contrarreloj para conseguir recursos y evitar que el presupuesto de 2026 esté desequilibrado desde el principio.
El resultado fue una serie de decisiones extraordinarias: la emergencia económica, que se prolongará, nuevos impuestos por decreto, cotizaciones sectoriales, presión sobre el ahorro para pensiones y un endeudamiento acelerado y cada vez más caro.
La magnitud del desequilibrio obligó al Gobierno a acelerar la toma de decisiones que, en su conjunto, Revelan una estrategia agresiva: recaudar dinero de cualquier lugar para cubrir la brecha, sin importar el costo.
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La presión no es nueva. En al menos dos años, los problemas de liquidez se hicieron evidentes, la recaudación de impuestos volvió a disminuir y el gasto siguió aumentando. Pero el inicio de 2026 encontró al ejecutivo sin mucho margen: sin un proyecto de ley de financiación, con la regla fiscal suspendida y con mercados cada vez más desafiantes.
Después de que el proyecto de ley de financiación fracasara en el Congreso, el gobierno declaró una emergencia económica el 22 de diciembre, que ahora busca extender. Germán Ávila, ministro de Hacienda, confirmó esta semana que el Ejecutivo trabaja en esta prórroga para seguir emitiendo decretos con fuerza de ley.
Germán Ávila Plazas, Ministro de Hacienda y Crédito Público. foto:Miltón Díaz. Tiempo
«Tenemos hasta 90 días para tenerlo. Estamos trabajando para extender la emergencia económica», afirmó el ministro.advirtiendo que las medidas adoptadas hasta ahora sólo nos han permitido recaudar unos 12 mil millones, insuficientes para cubrir el déficit total. Si no se completa la cifra, admitió, habrá que reducir el presupuesto.
Para el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, la emergencia no responde a un shock externo, sino a «profecía autocumplida»: El gobierno sobrestimó los ingresos, programó gastos con fondos que no llegaron y ahora utiliza la crisis para justificar medidas de emergencia. En su opinión, utilizar un estado de emergencia para imponer impuestos que no han sido aprobados por el Congreso debilita el equilibrio de poder.
Impuestos según la normativa.
Recordemos que la orden de emergencia activó un paquete de medidas fiscales, muchas de las cuales surgieron del fallido proyecto de ley de financiación que el Congreso hundió: aumentos del impuesto sobre el patrimonio, con tasas progresivas de hasta el 5 por ciento; aumento del impuesto a las ganancias de las entidades financieras en 15 puntos; reducir el umbral ‘minimis’ para las importaciones de bajo valor (de 200 dólares a 50 dólares).
Dian avanza estrategia de modernización para mejorar la recaudación tributaria. foto:diane
Uno de los que mayor controversia causó por su impacto en las finanzas de la región es el IVA del 19 por ciento a las bebidas alcohólicas de alta calidad.. Pero también mantener un impuesto del 1 por ciento sobre la extracción de petróleo y carbón.
Aunque el objetivo es fiscal, el mensaje al mercado es la urgencia del efectivo, un problema que no puede esperar, coinciden no sólo exministros y académicos, sino también analistas y centros de estudios económicos.
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Ahora la energía
A esta batería se suma un decreto legislativo que crea nuevos aportes para que los productores de electricidad financien la intervención de Air, empresa que presta servicios en la región del Caribe.
La norma impone una contribución parafiscal del 2,5 por ciento sobre las ganancias antes de impuestos de todos los productores (hidráulicos, solares y térmicos) y también crea una tarifa del 12 por ciento de la energía que las plantas hidroeléctricas venden en la bolsa en 2026.
La norma impone una contribución parafiscal del 2,5% sobre el beneficio antes de impuestos del productor. foto:Guillermo Herrera. Archivo EL TIEMPO
Según el análisis de José Plata, socio de Serrano Martínez CMA, el impacto es directo: «Aplicando simplemente la teoría económica, los aumentos de impuestos a los productores se trasladan en parte a los consumidores a través de mayores precios».
Aunque la normativa establece que algunas contribuciones no afectarán a las tarifas ni a los envíos, el aumento adicional de la carga fiscal presiona los precios finales y podría reflejarse en las facturas de los clientes.
El decreto deberá ser revisado por el Tribunal Constitucional, que evaluará si el aumento del impuesto puede considerarse expropiación.
Ahorro de pensiones
Paralelamente, el Gobierno prepara un proyecto de reglamento sobre la repatriación de parte de las inversiones de los fondos de pensiones en el exterior, por un monto de cerca de 96 mil millones de pesos, iniciativa que fue rechazada rotundamente no sólo por los propios fondos privados que administran esos recursos -unos 533 mil millones de pesos en total- sino también por diversos sectores de la economía.
El gobierno está tratando de garantizar que una mayor parte de los ahorros para la jubilación de millones de colombianos se conviertan en deuda pública. foto:iStock
«Traer» inversiones en pensiones del extranjero no cambia la cuenta: es desmantelar estrategias que ya están generando retornos y reorganizarlas en un mercado local más concentrado. El rendimiento no se transfiere ni se garantiza: existe riesgo de reinversión, de liquidez y de precio. Los ahorros para pensiones son sagrados: no pueden ser caja chica ni variables de ajuste», escribe Marija Klaudija Lakutur en su cuenta X. presidente de la Cámara Colombiano Americana, AmCham Colombia.
Desde el mercado, la lectura es clara. Para Andrés Pardo Amezquita, jefe de estrategia macro de LatAm, este tipo de decisiones no sorprenden, pero confirman el deterioro fiscal.
«Es una confirmación de que Colombia tiene desde hace mucho tiempo primas de riesgo muy altas en comparación con la región», explica. El problema, añade, es que genera muchas preocupaciones en el futuro, porque el ajuste fiscal que necesita el país es «muy grande, muy significativo y casi imposible» de implementar en el corto plazo.
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Los analistas coinciden en que si estos fondos son devueltos, terminarán en su mayoría en los TES, alimentando la deuda interna.
La deuda se está acelerando
El frente más visible era largo. La deuda pública pasó de 805 billones de pesos en agosto de 2022 a 1,176 billones de pesos en noviembre de 2025, un aumento de casi el 50 por ciento, más de 370 billones en términos absolutos.
Los costos también se han disparado. Hoy, Colombia destina casi un tercio de sus ingresos tributarios al pago de intereses. Sólo en 2024, esta partida ascendió a unos 86 billones de pesos, equivalente al 4,7 por ciento del PBI, uno de los niveles más altos de la historia.
Hoy Colombia es el tercer país en desarrollo con la deuda más cara en dólares y una de las tasas más altas en moneda local.
Colombia, el tercer país emergente con la deuda más cara en dólares y una de las tasas más altas en pesos foto:AFP
«Entre diciembre y enero, el Gobierno se endeudó a tasas históricamente altas. Esto es reflejo de una mayor incertidumbre por el mal estado de las finanzas públicas», advirtió César Pabón de Corficolombiana.
Pero el verdadero riesgo está por venir. Pardo Amezquita advierte de que si se mantiene la estrategia actual o empeora el escenario fiscal la penalización podría ser mayor.
«Actualmente estamos preocupados porque las tasas de la deuda colombiana están en 12 o 13 por ciento, pero en un escenario donde la situación fiscal continúa deteriorándose, o hay continuidad en el tipo de cambio actual, el mercado puede exigir tasas mucho más altas. Unos tipos del 14 o 15 por ciento no son una hipótesis descabellada», señala.
El consenso de los analistas es que las recientes decisiones no reducen la prima de riesgo, sino que la consolidan. «Esto no sorprende al mercado, pero confirma que el ajuste fiscal que necesita Colombia es muy grande, difícil y muy incierto», insisten.
Y aunque las elevadas sumas y operaciones recientes, como la realizada a puerta cerrada con un invitado internacional, han provocado retrocesos y dudas en el mercado, La Contraloría concluyó recientemente que estas transacciones de diciembre y enero se ajustaron a la ley y al Marco Fiscal de Medio Plazo.





