El futuro del Ministerio de Igualdad y Equidad atraviesa uno de sus momentos más críticos desde su creación. El presidente Gustavo Petro afirmó que la entidad “sus días están contados”en medio de la incertidumbre que enfrenta su continuidad en el Congreso de la República.
La advertencia del presidente se produce en un contexto marcado por retrasos en la tramitación legislativa de un proyecto de ley clave, con el que el Gobierno busca corregir los errores jurídicos detectados en la creación del ministerio. Estas falencias fueron señaladas previamente por el Tribunal Constitucional, que obligó al Ejecutivo a impulsar una nueva iniciativa para garantizar la legalidad de la cartera.
Sin embargo, el proyecto avanza contra el tiempo y sin las mayorías necesarias. Persisten las dudas y la falta de apoyo político en el Congreso, lo que ha frenado su discusión en etapas decisivas. Si no se aprueba antes del cierre de la actual legislatura, el Ministerio de Igualdad podría desaparecer o tendría que ser reestructurado desde cero en una nueva legislatura.
El propio jefe de Estado también reconoció dificultades internas en la implementación de la entidad, señalando problemas de ejecución y organización que han afectado su funcionamiento. Estas declaraciones han intensificado el debate sobre la viabilidad del ministerio y su papel dentro del Gobierno.
El Ministerio de Igualdad y Equidad fue concebido como uno de los principales compromisos de la administración Petro para impulsar políticas públicas dirigidas a poblaciones vulnerables, incluidas mujeres, jóvenes y comunidades étnicas. Por tanto, su eventual desaparición supondría un importante golpe a la agenda social del Ejecutivo.
En las próximas semanas, el Congreso tendrá la responsabilidad de definir el destino de esta cartera. Mientras tanto, crece la incertidumbre política en torno a una de las iniciativas más emblemáticas del actual Gobierno.